Rincón del Director

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Abordar la coinfección VIH/TB es clave para superar ambas epidemias

Un mensaje de José Luis Castro, Director Ejecutivo, La Unión, en el Día Mundial del SIDA - 1 de diciembre

En este día, es importante revisar por qué, a pesar de las políticas y los programas respaldados por evidencias científicas, todavía no se logra prevenir las muertes relacionadas con la tuberculosis (TB) entre las personas que viven con el VIH (PVVIH).

Las últimas cifras publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirman que la TB es la causa de un tercio de los 1,5 millones de muertes por SIDA cada año y continúa matando a aproximadamente 1,7 millones de personas e infecta a más de 10 millones. Según la OMS, se estima que el riesgo de desarrollar tuberculosis es hasta 27 veces mayor en PVVIH que en aquellos sin infección por VIH. Cuando alguien tiene VIH y tuberculosis, cada enfermedad acelera el progreso del otro, con resultados catastróficos.

¿Qué es lo que se debe hacer? La Unión, junto con otros socios de la comunidad de TB y VIH, abogó activamente en la Conferencia Ministerial Mundial de la OMS en Moscú el mes pasado, y dejamos en claro que no podemos acelerar el progreso hacia la fecha límite para poner Fin de la tuberculosis en 2035, a menos que tengamos voluntad política para permitirnos hacerlo.

Los gobiernos nacionales deben ser responsables de generar acciones para las personas que viven con la coinfección VIH/TB. Sin embargo, a menos que los países individuales tengan objetivos nacionales claros para hacer frente a estas epidemias (con presupuestos y recursos alineados de manera similar para invertir en las comunidades más afectadas), los objetivos globales de TB no se pueden alcanzar.

La TB es una enfermedad curable, y existen diagnósticos y regímenes de tratamiento existentes y probados que todos los países deberían ser alentados y apoyados para su adopción, aumentando el acceso universal. Ese es un requisito básico y fundamental en cualquier estrategia para Poner fin a la TB.

Al mismo tiempo, es necesario priorizar la inversión mundial en nuevos medicamentos, y la investigación y el desarrollo esenciales para hacerlos posibles. Nuestras comunidades necesitan urgentemente nuevos diagnósticos y regímenes de tratamiento que sean efectivos, seguros, rápidos y accesibles para todos.

En 2016, de los casi medio millón de casos notificados de tuberculosis asociada al VIH, el 15% no recibía terapia antirretroviral (TAR) *, según lo recomendado por la OMS. Un proyecto de La Unión en Myanmar (en colaboración con el Programa Nacional del SIDA) trata la atención integrada del VIH (AIV) para pacientes con TB que viven con el VIH, y tiene una estrategia de tratamiento de la coinfección VIH/TB como base. A los pacientes con AIV se les administra TAR, se les hace un cribado de la tuberculosis, un seguimiento de su recuento de CD4 y de la carga viral del VIH y se les brinda asesoramiento experto. El modelo de AIV se ha convertido en un componente clave de la estrategia nacional de VIH de Myanmar. En la actualidad hay 44,000 personas inscritas en el programa, en cinco regiones del país y con el apoyo de más de 1300 voluntarios. La oficina también dirige el programa de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo, para reducir la incidencia del VIH en los bebés. Si es VIH positivo, las mujeres comienzan el tratamiento antirretroviral cuando están embarazadas y también se someten a exámenes de detección de la tuberculosis. La Unión gestiona proyectos similares para servicios integrados de atención de VIH/ TB en países como Benín, la República Democrática del Congo, Uganda y Zimbabwe.

El Día Mundial del SIDA es un recordatorio de que acabar con la tuberculosis es tan crucial para la supervivencia de las personas con VIH. La coinfección VIH/TB y la epidemia de TB son emergencias sanitarias mundiales, y las soluciones se encuentran en una combinación de enfoques efectivos de gestión de programas, comportamiento y derechos humanos. Con la voluntad y los recursos, podemos garantizar que todos tengan acceso a los servicios de tratamiento y apoyo que necesitan para que puedan vivir sus vidas. Eso no debería ser un imposible.

Acceda a la grabación del seminario web CNS / La Union para el Día Mundial del SIDA: Si el virus VIH y la bacteria TB pueden funcionar juntos, ¿por qué nosotros no podemos?

 

* Fuente - Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2017 - OMS:http://www.who.int/tb/publications/global_report/en/

 

José Luis Castro
Director ejecutivo
La Unión