Zimbabue

La colaboración de La Unión con los Departamentos de Servicios de Salud de la ciudad de Bulawayo y la ciudad de Harare, financiados por una beca de la Comisión Europea, terminó en diciembre de 2012.

El principal objetivo del programa para la Atención Integrada del VIH para Pacientes de Tuberculosis con VIH/SIDA (IHC) durante más de cinco años fue el desarrollo de estrategias innovadoras para servicios viables y sostenibles que pudieran ser reproducidas en otros centros urbanos y servicios sanitarios de distrito en el país y también fuera de Zimbabue.

Tres clínicas municipales (el Policlínico de Mabvuku, en Harare, y las clínicas Magwegwe y Emakhandeni en Bulawayo) fueron escogidas para la implementación de servicios de TB-VIH conjuntos e investigación operacional. La implementación fue completamente integrada dentro de los servicios de salud municipales proporcionados por profesionales sanitarios empleados en los Departamentos de Servicios de Salud. Los únicos miembros del personal a tiempo completo que fueron proporcionados por el programa IHC fueron dos coordinadores de enfermería.

Alta inscripción para la atención de TB-VIH

Los servicios descentralizados e integrados de TB-VIH puestos a prueba en las clínicas incluían:

  • Diagnóstico y tratamiento de TB, incluyendo la terapia diaria de observación directa atendida por personal de enfermería durante la fase intensiva del tratamiento de TB;
  • Ensayos y asesoramiento sobre VIH iniciado por el proveedor para todos los pacientes de TB;
  • Iniciación y seguimiento del tratamiento antirretroviral (ART) y la terapia preventiva con cotrimoxazol (CPT) para pacientes que resultaron ser seropositivos;
  • Seguimiento de TB y VIH de los contactos familiares y las parejas sexuales, además de ofrecer a estas personas tratamientos adecuados si fuera necesario.
  • Prestación de otras formas de asistencia y apoyo para los enfermos de VIH, como el tratamiento de otras infecciones oportunistas, apoyo sicológico y envío del paciente a grupos de apoyo;
  • Vigilancia regular de pacientes de TB que son atendidos en clínicas de asistencia y tratamiento del VIH;

Estos servicios fueron ampliamente proporcionados por personal de enfermería y apoyados por personal médico. Se llevaron a cabo pequeñas mejoras en los lugares de prueba para mejorar la ventilación natural y el flujo de pacientes. También se intensificaron dentro de estas instalaciones sanitarias las medidas para el control de la infección, particularmente contra la propagación del bacilo de la TB.

Desde la acreditación en 2008 de estas áreas de ensayo como iniciadoras de tratamientos ART, los datos preliminares sugieren que se registraron en ellas un total de 4,158 pacientes de TB. Tanto las pruebas de VIH como el asesoramiento sobre esta enfermedad fueron aceptados por al menos 3,701 pacientes (89%), algunos de los cuales ya conocían su condición de seropositivos en el momento de diagnosticarles la TB. De ellos, 2,988 (81%) resultaron estar infectados con el VIH y 2,275 (76%) comenzaron su tratamiento ART. El índice de aceptación de tratamientos ART sigue siendo uno de los más altos de Zimbabue. El alcance del tratamiento profiláctico con cotrimoxazol (CPT) fue casi universal.

Entre 2010 y 2011, las tres áreas en pruebas estaban preparadas para extender el inicio de los servicios de ART a todas las personas que vivían con VIH (PLH), no sólo a aquellos con TB. Un total de 2,933 PLH se beneficiaron de los servicios proporcionados por alguna instalación sanitaria próxima a su hogar. Estos servicios fácilmente accesibles que hacían innecesario trasladarse hasta un hospital fueron muy apreciados por los miembros de la comunidad quienes recomendaron encarecidamente la expansión de servicios descentralizados de TB y VIH en Harare y Bulawayo. Esto ha sido posible, a pesar del fin de la ayuda de la Comisión Europea, a través de los presupuestos del Programa de Emergencia Presidencial contra el SIDA (PEPFAR) en las mayores ciudades del país, además de en otras más pequeñas.