Las personas de todas partes, sin importar quiénes sean o dónde vivan, tienen derecho a la salud.

En el Día de los Derechos Humanos de 2018, la Unión destaca la necesidad de una mayor acción política para garantizar que las personas tengan el derecho humano a la salud en la lucha contra la tuberculosis (TB) y las enfermedades pulmonares.

Este año, el Día de los Derechos Humanos marca el 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un documento histórico adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. Este documento demuestra los derechos inherentes a cada persona con la declaración de que "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos".

A pesar de este derecho a la salud, 25 años después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara que la tuberculosis es una epidemia mundial, sigue siendo la principal causa de muerte por enfermedades infecciosas en el mundo. En 2017, aproximadamente 10 millones de personas se enfermaron de tuberculosis -un millón de ellos eran niños menores de cinco años- y ello causó 1.6 millones de muertes. La tuberculosis, una enfermedad tratable y curable, impone su mayor carga a las comunidades más pobres y vulnerables del mundo.

Este año, los líderes políticos mundiales se comprometieron a poner fin a la tuberculosis, impulsados por la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Tuberculosis celebrada en Nueva York, en la que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la primera Declaración Política sobre la Lucha contra la Tuberculosis.

Esta declaración señala que los jefes de estado y los gobiernos "reconocen las diversas barreras socioculturales a los servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, especialmente para aquellos que son vulnerables o se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, y la necesidad de desarrollar servicios de salud integrados, centrados en las personas, basados en la comunidad y con una perspectiva de género y basados en los derechos humanos".

Como dijo José Luis Castro, Director Ejecutivo de La Unión, en una Cumbre sobre TB celebrada en Nueva York a principios de este año, "Debemos establecer los derechos humanos como el marco de referencia para la respuesta a la TB en todos los países. Es la única forma en que podemos promover efectivamente la causa de eliminación de la TB en solidaridad con las personas y comunidades afectadas por la TB. Los promotores de la TB deben ser promotores de los derechos humanos".

Con los líderes mundiales que reconocen que la tuberculosis es una amenaza mundial, los Objetivos de Desarrollo Sostenible que piden que se ponga fin a la tuberculosis para 2030, y la puesta en marcha de la Estrategia de la OMS para poner fin a la tuberculosis, ha llegado el momento de actuar y garantizar que se cumplan los objetivos para poner fin a la situación de emergencia de la tuberculosis.

La 50ª Conferencia Mundial de la Unión sobre Salud Pulmonar, que se celebrará a fines del proximo año en Hyderabad, India -el país con la mayor carga de tuberculosis del mundo-, dirigirá los debates en torno al tema El final de la emergencia: ciencia, liderazgo y acción, centrándose en lo que se necesita para garantizar que los compromisos de erradicar la tuberculosis, reducir el uso de tabaco y mejorar la salud pulmonar se convierten en acción, y que se cumplan los objetivos de salvar vidas.

El tema se basará en las conversaciones desarrolladas en la 49ª Conferencia Mundial de la Unión, donde el tema Declarando nuestros derechos: soluciones sociales y políticas, destacó que eliminar la tuberculosis (TB), y lograr los Objetivos de desarrollo sostenible relacionados con la salud requiere una respuesta coordinada de salud pública impulsada por los derechos humanos de cada individuo.

La 50º Conferencia Mundial de La Unión sobre Salud Pulmonar se realizará en Hyderabad, India del 30 de octubre al 2 de noviembre de 2019.

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