La Unión responde a las demandas del gigante del tabaco de querer una Inglaterra libre de humo

La Unión ha emitido la siguiente declaración en respuesta a los informes en prensa del Reino Unido de que una de las compañías tabacaleras más grandes del mundo, Philip Morris International, afirma querer una Inglaterra libre de humo para 2040:

Nosotros, La Unión Internacional Contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias (La Unión), estamos extremadamente preocupados de ver informes en secciones de prensa  del Reino Unido que Philip Morris International (PMI) dice querer una Inglaterra libre de humo para 2040.

"Los informes se centran en una nueva investigación financiada por PMI, un truco de marketing cínico para presionar a la gente a usar sus productos y para ganar un asiento en la mesa con los responsables de la política de salud pública. PMI vende productos que causan enfermedades y muerte prematura cuando se usan según lo previsto. No tiene lugar en el debate de salud pública. La nueva agenda de productos de PMI está impulsada por las ganancias, no por la salud pública", indicó José Luis Castro, director ejecutivo de La Unión.

Durante décadas, el PMI y sus pares han estado vendiendo ciencia falsa y diciendo mentiras sobre la devastación para la salud que causan sus productos. Cada año, la industria tabacalera genera miles de millones de dólares en ganancias a costa de la salud de millones de personas. Los contribuyentes también corren con los gastos, pagando la cuenta por la atención y el tratamiento de aquellos que se enferman debido al consumo de tabaco. Y aquellos que cargan con la mayor carga son los que menos pueden permitírselo: el 80 por ciento de los fumadores del mundo viven en los países más pobres. Estos son hechos ampliamente conocidos. La evidencia está ahí y es clara.

Lo que no está claro es cómo los nuevos productos de tabaco afectan las tasas de consumo de tabaco. No hay pruebas concluyentes que demuestren que los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco que no queman calor sean efectivos para reducir el consumo de tabaco. Y no hay evidencia a largo plazo sobre los impactos en la salud del uso de estos productos. Al mismo tiempo, hay pruebas concluyentes de que son promovidos agresivamente a los niños a través de saborizantes dulces y poderosas campañas de marketing.

Una mayor promoción de los cigarrillos electrónicos puede renormalizar el tabaquismo y amenaza con distraer a los gobiernos del verdadero trabajo de la salud pública: invertir en medidas basadas en la evidencia que hayan demostrado reducir el consumo de tabaco según lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. 

Más de siete millones de personas mueren cada año a manos de la industria tabacalera. Es irónico que el PMI haya intentado posicionarse como guardianes de la salud y los campeones del control del tabaco.

Lea la declaración de La Unión que denuncia la creación de la fundación “Un Mundo libre de Humo” de la PMI.

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