La colaboración entre TREATS y King's College London otorgó financiación para desarrollar un nuevo diagnóstico de TB

La tuberculosis (TB) es la principal causa de muerte por enfermedades infecciosas en el mundo, con 10 millones de personas que se enferman con TB activa cada año. Una parte crítica de la Estrategia End TB es no sólo tratar y curar a millones de personas con tuberculosis activa, sino también ser capaces de evitar que las personas desarrollen la enfermedad activa en primer lugar.

Se estima que una cuarta parte de la población mundial está infectada con Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis), y en promedio entre el 5 y el 15 por ciento de las personas infectadas desarrollarán TB activa a lo largo de su vida.

Si las personas infectadas con M. tuberculosis pueden ser identificadas, se les puede dar un tratamiento para detener el desarrollo de la TB activa. En 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó ampliar el acceso a las pruebas y al tratamiento de la infección de tuberculosis, especialmente entre los grupos especialmente en riesgo, como los niños pequeños y las personas que viven con VIH.

Actualmente, la infección de TB se diagnostica mediante una prueba cutánea de tuberculina o un ensayo de liberación de interferón gamma. Sin embargo, estas pruebas no pueden predecir qué personas desarrollarán TB activa. La capacidad de predecir si la infección conducirá a la enfermedad activa sería un avance crítico en el control de la infección de TB y un factor clave en la eliminación de la TB en todo el mundo.

A través de un premio reciente de Medical Research Council UK Confidence in Concept Scheme a través de King's Health Partners, en colaboración con King's College London, el equipo de TREATS tratará de abordar este vacío de conocimiento.

En este estudio de prueba de concepto, el equipo investigará si las vesículas extracelulares en la sangre (sacos liberados de las células a la sangre) pueden diferenciar entre individuos con infección por M. tuberculosis, tuberculosis activa y controles saludables. El objetivo final es desarrollar una prueba de diagnóstico para identificar a las personas que corren el riesgo de pasar de la infección a la enfermedad. Actualmente no existe ninguna prueba válida para ello.

El estudio durará 12 meses y consistirá en el uso de muestras recogidas como parte del estudio de la cohorte de incidencia de infección TREATS en Zambia, así como también algunas muestras nuevas recogidas de pacientes que ya tienen TB activa. Habrá aproximadamente 150 participantes en el estudio.

Los investigadores principales de este estudio son la Dra. Lily Telisinghe de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y la Dra. Rocio Martinez-Nunez del King's College London.

Está previsto que los resultados del estudio se publiquen a principios de 2020.

TREATS -- Reducción de la tuberculosis mediante la ampliación del tratamiento antirretroviral y la detección de la tuberculosis activa -- ha sido creado por un consorcio de organizaciones, incluida La Unión, que ya está llevando a cabo el ensayo más grande de una estrategia de prevención combinada de VIH. Este ensayo, denominado HPTN071, o PopART, se está llevando a cabo en 21 comunidades de Zambia y Sudáfrica, cubriendo alrededor de un millón de personas en total. PopART consiste en la realización de pruebas y tratamientos universales para el VIH mediante visitas domiciliarias en las 21 comunidades, una vez al año, durante cuatro años. Como parte de PopART, todos los miembros de estas comunidades también son examinados para detectar la TB.

Basándose en PopART, TREATS medirá el impacto de una intervención combinada contra la TB y el VIH -de la detección activa de casos de tuberculosis a nivel de población, combinada con las pruebas universales y el tratamiento del VIH- sobre la incidencia, la prevalencia y la incidencia de la infección por TB. Más información.

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