La Asamblea General de la ONU adopta la primera agenda política para terminar con la epidemia de la tuberculosis

La Unión convoca a los gobiernos a tomar medidas ahora.

La primera reunión de alto nivel (HLM) sobre terminar la tuberculosis (TB) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) elaboró una Declaración Política histórica, con hitos específicos y medibles para alcanzar antes de 2022.

Al adoptar esta declaración, los líderes nacionales han expresado que reconocen a la TB como un desafío en el que son esenciales para su resolución. Se han comprometido a tomar medidas específicas. El momento para comenzar a implementar esta nueva agenda es ahora.

Uno de los aspectos más importantes de la declaración es que deja asentado el apoyo de todos los jefes de estado y gobierno a un nuevo enfoque para terminar con la TB basándose en los derechos humanos. Esto significa que la legislación, las políticas públicas y las prácticas de salud de la TB deberán cambiar dramáticamente de lo que eran en el pasado.

Por ejemplo, los sistemas de salud han desatendido ampliamente a los niños con TB, en parte porque los niños pequeños con TB no transmiten la infección a otras personas, lo que lleva a que reciban menos prioridad que los adultos infectados cuando se trata de brindar prevención, diagnóstico y atención de la TB. La agenda de la TB basada en los derechos humanos es una señal clara de que dichas prácticas escandalosas ya no se tolerarán en ningún nivel de respuesta.

Los derechos humanos deben ser el marco que englobe todos los asuntos de salud pulmonar y TB. Debemos garantizar que el género, la edad, el estado económico, la etnicidad y otros asuntos de salud de una persona no pueden ser barreras para recibir atención de la salud y que las necesidades particulares de estas personas se satisfagan. La futura 49.ª Conferencia Mundial de La Unión sobre Salud Pulmonar continuará dando impulso a esta agenda bajo el tema Declaración de nuestros derechos: soluciones sociales y políticas.

La nueva agenda también requerirá una resolución en la prevención de la TB. En la actualidad, en todo el mundo, muy pocas personas de las que están expuestas a la infección de la TB en sus propias viviendas reciben terapia de prevención para protegerlas del contagio de la enfermedad. Entre los niños de menos de cinco años que viven con un adulto diagnosticado de TB, menos de uno de cada cuatro recibe terapia preventiva de la TB, y menos de la mitad de las personas que viven con HIV inician un tratamiento preventivo de la TB. Con nuevos objetivos para prevenir la TB, los líderes nacionales se han comprometido a un esfuerzo sin precedentes en la prevención.

Los líderes también se han comprometido a tomar todas las medidas necesarias para brindar las herramientas modernas precisas para prevenir, diagnosticar y tratar la TB, que incluyen el apoyo de enfoques innovadores para la investigación como The Life Prize. Contar con estas herramientas nuevas es absolutamente crítico para terminar la epidemia.

Alcanzar los objetivos ambiciosos fijados en la nueva agenda requerirá nuevas inversiones en investigación y atención. Aquí también los líderes se han comprometido a alcanzar objetivos específicos de financiamiento, que incluyen la inversión de 2 mil millones de dólares por año en la investigación de la TB y 13 mil millones de dólares al año en la atención de la TB.

¿Serán responsables los líderes de llevar adelante la agenda con la que se han comprometido?

Es la pregunta más importante que persiste desde el cierre de la reunión de alto nivel. A pesar de las claras solicitudes de La Unión y de nuestros socios, la declaración política de la TB no incluyó compromisos para un mecanismo fuerte e independiente para asegurar la responsabilidad de la acción. En su ausencia, seguiremos trabajando con nuestros miembros y socios de todo el mundo para establecer un mecanismo para controlar el progreso y responsabilizar a los gobiernos de cumplir sus compromisos.

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