Amplio apoyo para extender la ley de espacios libres de humo en Buenos Aires

El Programa de Control del Tabaco de la Ciudad de Buenos Aires está trabajando para reducir la exposición al humo de tabaco en la capital de Argentina. Con ese fin, impulsa cambios legislativos que prohíban fumar al aire libre cerca de las áreas de juego para niños y no permitan el uso de pipas de agua en espacios interiores.

Una encuesta reciente muestra amplio respaldo de la población a las políticas de espacios libres de humo. El sondeo se hizo en marzo de 2017 por vía telefónica, con una muestra de 1.500 adultos seleccionados al azar. El 90 por ciento de los encuestados apoyó la prohibición total que existe en la actualidad para fumar en espacios públicos cerrados. Casi el 80 por ciento se manifestó de acuerdo con extender esta prohibición a las áreas de juegos infantiles y sus alrededores, en parques y paseos de la ciudad. Solo el 54 por ciento apoyó una prohibición total de fumar para los espacios públicos exteriores.  Estos números se mantienen constantes desde 2012.

Antes del sondeo telefónico, el Programa de Control del Tabaco encuestó a 1.700 estudiantes universitarios para evaluar las prácticas y el conocimiento en torno al uso de pipas de agua y cigarrillos electrónicos, dos cuestiones emergentes que generan preocupación. El 27 por ciento de los encuestados había fumado en pipa de agua, mientras que entre los fumadores de cigarrillos esta proporción subía al 40 por ciento. Además, el 19 por ciento de los estudiantes consultados sabía de bares específicos para fumar pipas, y el 7 por ciento había ido a uno de estos lugares al menos una vez.

El 30 por ciento de los encuestados dijo que fumar pipa de agua no es perjudicial para la salud, y el  40 por ciento lo consideró menos riesgoso que los cigarrillos convencionales. Estos datos generaron preocupación entre las autoridades de salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) compara fumar una pipa de agua durante una hora con fumar cien cigarrillos, en términos del volumen de humo de tabaco inhalado.

También se les preguntó a los estudiantes sobre el uso de cigarrillos electrónicos. La encuesta reveló que el 8 por ciento los había consumido alguna vez. El 34 por ciento de los usuarios habían comprado esos dispositivos en Internet, el 10 por ciento en una tienda de tabaco y el 7 por ciento en el extranjero. El 27 por ciento los habían recibido como un regalo. La venta de estos dispositivos está prohibida en Argentina, pero no su uso.

Sobre la base de estas investigaciones, el Programa de Tabaco elaboró paquetes de información para legisladores y funcionarios del gobierno. En principio, hay un amplio apoyo legislativo para un proyecto de ley ya presentado a la legislatura local que busca prohibir el uso de pipas de agua y cigarrillos electrónicos en áreas públicas cerradas. Sin embargo, hay resistencia para extender la prohibición de fumar a espacios abiertos.

Las leyes antitabaco que no permiten excepciones protegen contra la exposición al humo de segunda mano y contribuyen a deslegitimar el acto de fumar. No existe un nivel seguro de exposición al humo de segunda mano. La evidencia científica demuestra que causa cáncer, enfermedades del corazón y síndrome de muerte súbita del lactante.

La Unión trabaja con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el control del tabaco desde 2010, bajo la Iniciativa Bloomberg para Reducir el Uso de Tabaco. La Unión también presta asistencia técnica al Ministerio de Salud de la Argentina para promover la ratificación legislativa del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Argentina es uno de los pocos países que aún no han ratificado este tratado internacional. 

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